Perdida en la niebla gris y densa.
Veo por un momento con mirada extraviada, esperando el intento, abatiendo mi ser entre ecos.
Conociendo del mundo sus misterios, caigo y floto al mismo tiempo.
Que no es está más que la más trémula insania,
tratando de explicar lo inexplicable y de sentir lo que no se puede.
Atrapando sensaciones, dentro de un territorio tan inhóspito como desconocido.
La matrix que se rompe, la realidad que se quiebra, se desgarra.
No es un velo, es la niebla.
Una lluvia de escarcha.
Aquello que oculta lo imposible, que revela lo incognoscible.
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